REFLEXIONES: Arquitectura educacional

ARQUITECTURA EDUCACIONAL

En Balcells Arquitectes este próximo 2024 tenemos sobre la mesa varios proyectos enfocados en el ámbito de la educación. Por ello, hemos querido dedicar la primera reflexión de este año en cómo construimos las escuelas en España y ponerlas en contraposición con las de algunos países.

A través de proyectos escolares ya conocidos, y después de sondear varios países dentro del marco europeo, las escuelas nórdicas (Noruega, Suecia, Dinamarca y Finlandia, principalmente) son las que más han captado nuestra atención. La arquitectura nórdica se caracteriza por su simplicidad, funcionalidad y minimalismo. Además, estos países han contribuido al movimiento arquitectónico moderno con enfoques centrados en la sostenibilidad, la eficiencia energética y la conexión con la naturaleza, y sin lugar a dudas, pueden presumir de un prestigio a nivel internacional de su sistema educativo.

La comparación entre el diseño de escuelas en España y el de los países nórdicos revela, salvo algunas excepciones, diferencias significativas. En España, tradicionalmente, se han concebido espacios educativos más centrados en la enseñanza tradicional, basado en las clases magistrales con aulas, pasillos y estructuras más rígidas, mientras que en los países nórdicos se ha adoptado un enfoque más flexible, orientado hacia el aprendizaje activo y colaborativo. Sus escuelas suelen tener espacios abiertos, multifuncionales y modulares que fomentan la interacción entre los estudiantes y los profesores, propiciando un ambiente más participativo. Si bien, la enseñanza en nuestro país está cambiando, seguimos ligados a unos programas funcionales normativos que hacen imprescindible el aula cerrada.

Escuela Kalatasama, Finlandia (JKMM Architects)

Una de las diferencias más notables que hemos podido apreciar es la flexibilidad en la distribución del espacio. Mientras que en España se ha tendido a la estandarización de aulas independientes, en los países nórdicos se promueve la adaptabilidad, con áreas que se transforman según las necesidades, facilitando el trabajo en equipo, la creatividad y el aprendizaje personalizado. Se pueden observar en estos centros educativos grandes zonas comunes, halls y atrios llenos de luz que funcionan como punto de encuentro y como espacios articuladores de otros espacios (con una función similar al “espacio servido” que comentábamos en la reflexión sobre la “Jerarquía de los espacios” de Louis Kahn).

Escuela Ikast, Dinamarca (CF Moller)

Pero es de justicia mencionar que, sin una flexibilidad en el currículum y en el modo de enseñar, sin una modificación de los sistemas de evaluación que no acaben el periodo escolar con una prueba única con unos contenidos cerrados, es difícil, no imposible, plantear nuevos espacios y métodos de enseñanza. También el ratio de alumnos por clase, o por educador, que tenemos aquí, es significativamente diferente al de otros países, y es un aspecto que tiene mucho peso en la manera de enseñar, y por ende, en los espacios que se necesitan para llevar a cabo dicha enseñanza.

Se está viendo en nuestro país un cambio en la metodología de evaluación hacia un sistema más competencial. Creemos que esto puede suponer la necesidad de espacios más flexibles, que precisen, por un lado, de aulas o espacios más cerrados, con una zona de atención (tipo pizarra o pantalla) para clases magistrales, y por otro, de espacios más diáfanos y compartidos para una formación en competencias, más práctica, basada, por ejemplo, en proyectos. Entendemos estos espacios abiertos, como zonas no homogéneas, jerarquizado en diferentes zonas que cubran todas las necesidades que puedan necesitarse para este tipo de aprendizaje competencial: zona de gradas, de trabajo individual recogido para la concentración, de mesas conjuntas, de almacenaje y exposición…

Otro aspecto relevante de los centros que han sido objeto de análisis en nuestro estudio, es el énfasis en la conexión con la naturaleza. Muchas escuelas están integradas en entornos naturales, con amplios ventanales para aprovechar la luz natural y zonas al aire libre que se utilizan como extensiones del aula. Esta integración con la naturaleza no solo ofrece beneficios para la salud y el bienestar, sino que también estimula la concentración y la creatividad de los estudiantes. En España, si bien existen iniciativas que buscan incorporar elementos de diseño más modernos y funcionales en las escuelas, aún queda camino por recorrer para equiparar la flexibilidad, la adaptabilidad y la integración con la naturaleza que caracterizan a muchas de las escuelas en los países nórdicos.

Ligado a esta conexión con la naturaleza y el entorno, se puede apreciar cómo en algunas escuelas nórdicas, en línea con su enfoque hacia la sostenibilidad y el diseño ecológico, utilizan materiales modernos y sostenibles como la madera (paneles CLT, vigas de madera laminada…) y la piedra natural. La madera es especialmente popular en la construcción nórdica debido a su disponibilidad local y sus propiedades de aislamiento térmico. No solo está presente en los interiores (la mayoría de divisorias son de madera maciza de árboles coníferos de la zona), sino que también en la estructura y fachada. Este uso intensivo de madera también se puede observar en las nuevas escuelas construidas recientemente en Francia. Al uso de elementos de madera, se le suma en ocasiones, los interiores de colores claros y el uso de hormigón visto.

Escuela primaria de Borgafjellet, Noruega (LINK Arkitektur)

Como conclusión, podríamos afirmar que el diseño de las escuelas no solo influye en la estética del entorno educativo, sino que también puede impactar en la calidad de la educación y el bienestar de los estudiantes. Es importante que se continúe avanzando hacia modelos más flexibles e inclusivos, teniendo en cuenta las experiencias exitosas de otros países para mejorar el entorno educativo en España. Consideramos que la arquitectura de las escuelas españolas está avanzando en buena dirección, y, al igual que lo ha hecho la arquitectura francesa en cuanto a proyección de escuelas se refiere, en nuestro país también se apuesta por el uso de materiales sostenibles y se está siendo capaz de generar espacios de calidad dentro y fuera de las aulas.

No hay que olvidar el papel fundamental de los profesionales educadores que, deben ser los primeros en apostar por programas funcionales más flexibles, para el uso de metodologías educativas diversas.

Escuela Bratejordet, Noruega (White Arkitekter)

Como es un tema extenso que puede generar debates interesantes, os dejamos algunas preguntas que nos hemos planteado en el despacho a la hora de poner en común nuestras ideas. 

¿Qué virtudes encontramos en la arquitectura española sobre la nórdica (en cuanto a escuelas se refiere)?

¿La arquitectura nórdica (emplazamiento, distribución/programa, materialidad…) es fácilmente extrapolable a España o hay impedimentos como la cultura, materiales o similares? ¿Qué aspectos de la arquitectura española podrían inspirar a la arquitectura nórdica y viceversa? ¿Hay algún potencial de fusión de estilos o enfoques?

¿Es interesante adoptar elementos y características de la arquitectura nórdica o, al ser otra geografía, clima y cultura, no son de interés en cuanto a su aplicación en España?

¿Cómo se abordan los desafíos de la sostenibilidad y la eficiencia energética en la arquitectura española? ¿Mejor, igual o peor que la nórdica?

¿Cuáles son las perspectivas futuras para la arquitectura española y nórdica en términos de estilos, materiales, sostenibilidad y adaptación a los cambios climáticos?

Algunos estudios ponen en crisis las metodologías pedagógicas basadas únicamente en proyectos. ¿Qué programa funcional debe tener una escuela de nueva creación, que permita la aplicación de distintos sistemas educativos?

Inmaculada Balcells, Daniel Torrubiano y Luis Torrens (Balcells Arquitectes, febrero 2024)

Bibliografía

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